Mesa de Análisis y Desarrollo

Espacio para el debate de las ideas, la reflexión y propuestas que apuestan al desarrollo

MESA DE ANALISIS Y DESARROLLO

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Somos ciudadanos, dirigentes y activistas del movimiento social, miembros y dirigentes de organizaciones políticas, intelectuales comprometidos con las mejores causas, hombres y mujeres del pueblo llano, todos preocupados por la falta  de principios, valores e iniciativas  en el ámbito político, sobre todo,  en el marco  del debate de las ideas y propuestas, hemos tomado la decisión patriótica   de crear un espacio “mesa de análisis y desarrollo” para la reflexión y el debate de las ideas a la luz de nuestra realidad económica, social y política. En los debates, reflexiones, propuestas y conclusiones en lo concerniente a nuestra clase política se manifiestan un conjunto de críticas. Después de valorar estas críticas se pasa a buscar sus causas. Lo que nos compromete a estudiar profunda y concienzudamente la situación actual nacional y la historia económica, social, política y cultural dominicana.

Los partidos políticos tradicionales ya no escuchan lo que la gente dice, quiere o necesita. No hay un diálogo real entre ellos y la sociedad.  Han olvidado discutir los principios fundamentales de carácter ético y filosófico; no tienen ninguna propuesta seria y coherente ante el pertinaz empobrecimiento del Pueblo Dominicano. En el mejor de los casos, las agendas de esas organizaciones tradicionales se limitan a planear las actividades electorales, pero cotidianamente las discusiones versan sobre los conflictos internos, las ofensas y cuentas pendientes de un grupo con otro.

La mayor parte de nuestros políticos  se la dan de pragmático; una cierta dosis de pragmatismo es necesaria en la actividad política; pero cuando éste se lleva más allá de ciertos límites, el problema es que se fomentan ideas contrarias a los principios  y valores.

La “MESA DE ANALISIS Y DESARROLLO”, se ha propuesto como misión,  responder a las necesidades de los diferentes sectores de la población, enriqueciendo  la plataforma socio-económica, vía el modelo de economía solidaria (Proyectos socio-productivos), donde lo más importante es la gente, y por demás posicionarnos en la competencia del debate político, social y económico, estableciendo las estrategias programáticas con el concurso de líderes sociales, mediante la captación y  movilización de la demanda comunitaria, en torno a las necesidades  de los distintos grupos excluidos de la sociedad. Por igual, “LA MESA DE ANÁLISIS Y DESARROLLO” inspirado en el  legado de amor a la Patria heredado  de nuestro padre fundador de la República Juan Pablo Duarte,  de nuestro General eterno, héroe de la guerra patria de la Restauración, General Gregorio Luperón, del maestro apóstol Juan Bosch, entre otros altos referentes históricos que han llenado de gloria el camino hacia  las luchas libertarias en defensa de las mejores causas del Pueblo Dominicano, tiene por visión estructurar a nivel nacional una corriente ideológica y programática  que tenga como propósito diseñar e implementar iniciativas, planes y proyectos que sean políticamente factible, socialmente aceptables y moralmente viables para promover el desarrollo del país con ciudadanos comprometidos, que participen democrática y libremente e incidan  en las decisiones fundamentales de la sociedad defendiendo  los recursos naturales y el derecho del dominicano a su desarrollo económico, político, social e individual en un ambiente sano, de respeto por la vida y la naturaleza.

Las discusiones, aquí en la “mesa de análisis y desarrollo”, son dinámicas, los hechos y fenómenos se ven en desarrollo, con una visión de conjunto e integradora de la realidad. En esa línea de inferencia surgen ideas y propuestas. Propuestas que no pretenden resolver, automáticamente, la situación del país, sino ayudar a que el Estado y sus Instituciones encaucen sus reflexiones en torno a un conjunto de asuntos que no han sido tomados en cuenta.

                         

Hostos y Salomé: La dominicanidad

El Profesor

Por DIÓMEDES NÚÑEZ POLANCO
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En ocasión de la celebración de esta XIX Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2016, hemos estado publicando varios trabajos sobre la dominicanidad: el gran evento cultural está dedicado a la República Dominicana, y se rinde homenaje a la patriota, educadora y poeta Salomé Ureña de Henríquez, uno de los personajes emblemáticos de lo dominicano.
Después del triunfo de la Guerra de la Restauración y la consecuente recuperación de la soberanía frente a España, los gobiernos del Partido Nacional o Partido Azul, liderado por Gregorio Luperón, desarrollaron políticas y acciones que contribuyeron a consolidar lo nacional y la dominicanidad en nuestro país. Sus huellas se sintieron especialmente en la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX.
El artífice de ese trascendental proceso fue el Maestro Eugenio María de Hostos, quien define a Luperón, símbolo principal de esa etapa de cambios en la República, de…

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El dollar camino a ser desplazado

¿Hacia una desdolarización de la economía mundial?

Alfredo Serrano Mancilla y Francisco Navarro Gálvez, Alainet
Introducción:
Desde los acuerdos de Bretton Woods, a mediados del siglo XX, el dólar ha sido indiscutiblemente la moneda de referencia de la economía mundial. Se construyó un sistema financiero internacional por y para la economía estadounidense con el dólar como estandarte hegemónico. De esta manera, y hasta el día de hoy, el dólar se ha convertido en la principal moneda internacional tanto de reserva como para los intercambios comerciales, de divisas y el resto de transacciones financieras.
La hegemonía del dólar es un privilegio y una asimetría de poder a favor de la economía estadounidense respecto al resto de economías del mundo. Un poder que se manifiesta en innumerables beneficios para el capital en el sistema financiero y en las relaciones comerciales con el exterior. Esta hegemonía se incrementó aún más en los años ochenta con el crecimiento y la expansión financiera global, así como con la expansión territorial del capital productivo y su nueva división internacional del trabajo y una nueva estructura internacional del comercio.
Dicho en palabras claras: el nuevo orden económico mundial neoliberal pivotó sobre la hegemonía del dólar en el mundo.
Indicios para la discusión sobre la hegemonía del dólar
Actualmente el dólar mantiene su posición hegemónica y es, con diferencia, la moneda más utilizada en el mundo. Sin embargo, distintos hechos han acecido desde comienzos del siglo XXI que vislumbran la posibilidad de transformaciones en la economía global y el sistema financiero internacional que desplacen relativamente el poder central del dólar.
Por un lado, la entrada en juego del euro, una moneda con un área económica detrás que tiene un peso en el mundo, en términos de PIB y comercio, equivalente a los Estados Unidos. Aunque el euro no ha sido el contrapeso frente al dólar esperado por los más optimistas, su presencia y crecimiento le ha restado algo de protagonismo como moneda de reserva y en el comercio internacional.
Por otro lado, la presencia de los países emergentes (BRICS), especialmente de China, cuya importancia de su moneda comienza a reflejar los cambios que se están sucediendo en la economía global. En este sentido, ha habido un progreso en distintos mecanismos(1), liderados por China, de cooperación financiera y de intercambios comerciales y financieros sin utilizar el dólar que abre espacios regionales en el sistema financiero a favor de otras monedas, especialmente el yuan(2).
En este sentido, cabe destacar la importancia que ha tenido el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII).
Además, estamos en plena transición geoeconómica: aparecen nuevos bloques comerciales regionales que buscan tener relaciones económicas en monedas propias. Se abre una nueva época económica-financiera.
Algunos datos relevantes sobre estos indicios
Aunque estaríamos muy a los inicios de la existencia de un verdadero contrapeso en el sistema financiero que discuta la hegemonía del dólar, la evidencia de los datos bien interpretados puede mostrar indicios de cambios en este sentido.
En cuanto a moneda de reserva internacional que tienen los distintos bancos centrales de los países, el dólar ha visto disminuir su importancia. Si en el año 2000 representaba como moneda de reserva un 72% del total, actualmente representa un 63%(3).
El peso del dólar en la cesta de monedas que determina el valor de los Derechos Especiales de Giro DEG(4) del Fondo Monetario Internacional. El valor del dólar ha caído levemente; unos 2 puntos porcentuales, en la última década.
Pero más importante es en este sentido la inclusión en la cesta del yuan (efectiva a partir del 1 de octubre de 2016). No tanto por el peso que restará al dólar(5) sino por lo que significa en cuanto al reconocimiento de confianza del mundo capitalista a una moneda de una economía de la envergadura de China. Es un paso muy importante para un futuro papel determinante del yuan frente al dólar en el sistema monetario internacional.
El yuan se usa como moneda de reserva en 40 bancos centrales
En cuanto a las divisas intercambiadas a nivel mundial, si en el año 2001 el dólar tenía un peso de un 45% de todos los intercambios, en el 2010 éste había caído al 42,5%, aumentando hasta el 2016 al 43,8%(6).
Vale la pena volver a destacar aquí la fuerte irrupción del yuan con un peso superior al 2% en la actualidad, siendo en el 2010 del 0,45%.
Otro dato: el comercio Sur-Sur cada vez es más importante a nivel mundial: pasó de suponer un 6% en 1985 a un 24% en 2010; mientras que el comercio Norte-Norte retrocedió al 38%.
Un dato importante es el uso de las distintas monedas en la facturación del comercio internacional(7). Una aproximación a este dato es la moneda utilizada en el crédito documentario, principal fuente de financiación de las operaciones de comercio internacional. Aquí el yuan ha tenido un avance espectacular en detrimento especialmente del dólar. Si en el 2012, del total de operaciones, el yuan representaba un 1,89% y el dólar un 85%; en el 2015 el yuan había aumentado enormemente su peso hasta el 9,43%(8) mientras que el dólar caía al 79,73%(9).
El dólar también ha perdido peso en el comercio exterior de la Unión Europea (UE). Si en el 2010 el 52% de las importaciones (extra-UE) y el 34% de las exportaciones se realizaban en dólares, en el 2015 estos porcentajes han caído al 42% y 27% respectivamente.
Conclusiones
El dólar sigue estando muy presente, en forma dominante, en las transacciones económicas internacionales. Sin embargo, sí se debe constatar la emergencia de nuevas monedas que comienzan a tener un rol cada vez más protagónico en la economía mundial, como moneda de reserva o de intercambio comercial.
La transición geoeconómica sigue su curso. En estos últimos años, la desdolarización de la economía mundial ha comenzado a dar sus primeros pasos. Por ahora, no ha puesto en peligro la hegemonía del dólar pero sí ha demostrado que existen otras vías alternativas, sólidas y eficaces. Veremos qué sucede en la próxima década.
_______
Notas:
1 Es importante resaltar el impacto que ha tenido en la cotización del dólar los acuerdos alcanzados entre la Unión Europea y China, así como entre Rusia, India y China sobre la utilización de sus propias monedas en el intercambio comercial que tengan entre sí.
2 La economía China es la primera exportadora mundial y la segunda en términos de PIB, por detrás de Estados Unidos. En estos últimos años ha hecho giros importantes en política cambiaria y monetaria con el objetivo de que el yuan pueda ser considerada como una moneda de referencia mundial y pueda significar en el futuro un verdadero contrapeso al poder del dólar.
3 Su evolución ha ido inversamente ligada a la del euro, por lo que la crisis de los últimos años de la zona han hecho disminuir (aumentar) el peso del euro (dólar) como reserva mundial.
4 El DEG es un activo de reserva internacional intercambiable por otras monedas nacionales que estén liberalizadas. Formar parte de esta cesta de monedas es imprescindible para tener la confianza suficiente del sistema para ser moneda de reserva internacional.
5 En realidad, el peso de 10,92% estipulado irá en detrimento especialmente del euro.
6 Hay que tener en cuenta que el dólar es una moneda donde el capital se refugia en momentos de incertidumbre como es la actual crisis. De aquí este crecimiento en estos últimos años, en detrimento, especialmente, del euro, con una mayor incertidumbre en este periodo.
7 Los intercambios de divisas expuestos en el punto anterior los incluyen pero junto a otros muchos tipos de movimientos.
8 Situándose como la segunda moneda más importante en este tipo de operaciones.
9 Hay que tener en cuenta que el petróleo, que es el bien con más peso en el comercio internacional con diferencia, sigue comerciándose principalmente en dólares.
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Golpe de Estado a Juan Bosch, 53 años después.

Por este medio les estamos invitando asistir al Coloquio: Golpe de Estado a Juan Bosch, 53 años después. Este evento lo organiza el INSTITUTO DE ESTUDIOS SOCIALES Y POLÍTICOS “EUGENIO MARÍA DE HOSTOS” que preside el Dr. Diomedes Núñez Polanco. Esta actividad será realizada en marco de la feria del Libro.

Fecha: 23 de septiembre

Hora 6:p.m.

Lugar: Auditorio Juan Bosch (Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña)

Exponentes:

Euclides Gutiérrez Félix

Arlette Fernández

Ramón Blanco Fernández

Cnel. Lorenzo Sanción Silverio ®

Eliades Acosta

Franklin Domínguez y

Diomedes Núñez Polanco.

Moderador: Luis Simo.

El Profesor

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Por este medio les estamos invitando asistir al Coloquio: Golpe de Estado a Juan Bosch, 53 años después. Este evento lo organiza el INSTITUTO DE ESTUDIOS SOCIALES Y POLÍTICOS “EUGENIO MARÍA DE HOSTOS” que preside el Dr. Diomedes Núñez Polanco. Esta actividad será realizada en marco de la feria del Libro.
Fecha: 23  de septiembre
Hora 6:p.m.
Lugar: Auditorio Juan Bosch  (Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña)
Exponentes:
Euclides Gutiérrez Félix
Arlette Fernández
Ramón Blanco Fernández
Cnel. Lorenzo Sanción Silverio ®
Eliades Acosta
Franklin Domínguez y
Diomedes Núñez Polanco.
Moderador: Luis Simo.

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La historia no había terminado, rectifica Fukuyama

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La historia no había terminado, rectifica Fukuyama
“Defiendo la construcción del Estado como uno de los asuntos de mayor importancia para la comunidad mundial, dado que los Estados débiles o fracasados causan buena parte de los problemas más graves a los que se enfrenta el mundo: la pobreza, el sida, las drogas o el terrorismo”. Esta idea jamás podríamos asociarla al pensamiento neoliberal, que se caracteriza por una apología de la libre empresa y de la reducción del Estado.
Con la caída del muro de Berlín y la desintegración del campo socialista, el término “globalización” se erigió en un nuevo dios y las políticas neoliberales barrieron el planeta. La historia había terminado, proclamó entonces Francis Fukuyama.
Pero curiosamente es lo que dice Francis Fukuyama en su libro “Construcción del Estado: gobierno y orden mundial en el siglo XXI”, del 2004.
Funcionario del gobierno estadounidense, Fukuyama se hizo famoso cuando en 1992 (acompañando la desintegración de la Unión Soviética y la caída del campo socialista de Europa del Este) pronunció el grito triunfal en su libro El fin de la historia y el último hombre: “la historia ha terminado”.
Pero, en realidad, lo dicho por él ni es un pensamiento profundo ni encierra verdad alguna. La historia no había terminado. ¿A quién se le podría ocurrir tamaño dislate? Es más que obvio que se trata de una visceral manifestación ideológica, un grito de fanático atolondrado más que una serena reflexión de un acendrado académico.
A inicios de los años 90, caído el muro de Berlín y derrumbado el campo socialista europeo, el capitalismo se sintió exultante, triunfal. Todo parecía indicar que la economía planificada no llevaba a ningún lado, y que el mercado se imponía como modelo único e inevitable. Coadyuvaba a esta visión la idea de democracias parlamentarias más “civilizadas”, con más respuestas a los problemas sociales que las “dictaduras” del proletariado de partido único.
La misma población rumana, por ejemplo, se encargó de fusilar a un Ceaucescu con la misma saña que lo hicieran anteriormente los italianos con Mussolini. La derrota del experimento socialista, al menos la “presentada” por la prensa capitalista, parecía total.
Fue tan grande el golpe -y, en buena medida, el golpe mediático que el capital supo implementar al respecto- que el discurso dominante inundó toda la discusión. La izquierda misma quedó perpleja, sin argumentos. Parecía cierto que la historia nos dejaba sin respuesta. Pero la historia no había terminado. ¿Puede terminar acaso? ¿De dónde saldría esa monumental tontería?
El término “globalización” se adueñó de los espacios mediáticos y el ámbito académico, pasando a ser sinónimo de progreso, proceso irreversible, triunfo del capital sobre el “anticuado” comunismo que moría. Y nos lo hicieron creer. La siempre mal definida globalización pasó a ser el nuevo dios y, según se nos dijo -Fukuyama fue uno de sus principales difusores-, ésta traería desarrollo y prosperidad para todo el planeta. La historia había terminado (mejor dicho: el socialismo había terminado), y el término que lo expresaba con “elegancia” -por no decir con refinado sadismo- era globalización. No se podía estar contra ella.
Levantar los “viejos, anticuados, antidiluvianos” planteos del socialismo, del “defenestrado” marxismo, condenaba al ostracismo. Eran solo quimeras de nostálgicos trasnochados. Ese fue el discurso dominante que buena parte de la izquierda terminó aceptando.
A tal grado que, en muy buena medida, esa izquierda fue cooptada por la ideología del posibilismo, de la resignación. De ahí que, ante tanto golpe recibido, algunos años después la aparición de izquierdas  (encabezadas en muy buena medida por Hugo Chávez en Venezuela con la propuesta de un renovado socialismo del siglo XXI -nunca definido hasta hoy- encendieran tantas esperanzas.
Para los años 90 del pasado siglo, el optimismo triunfalista del neoliberalismo en boga campeaba sobre el mundo. Después de las “fracasadas” experiencias socialistas -habría que discutir más eso del “fracaso”- o, mejor dicho, después de la presentación mediática, que hacía al capitalismo victorioso de los acontecimientos que marcan estos años, no parecía quedar mayor espacio para las alternativas.
Con fuerza irrefrenable, las políticas neoliberales barrieron el planeta. Según nos aseguraban sus mentores, por fuerza traerían la paz y la felicidad. Se quitaban así del medio, de un plumazo, los inconmensurables logros derivados de todas esas experiencias socialistas, en cualquiera de sus expresiones: en la Rusia bolchevique, en la China con Mao Tse Tung, en la Cuba revolucionaria, en Vietnam, en la Nicaragua sandinista.
En todas esas experiencias, no hay que olvidarlo nunca, se terminó con el hambre, con la desnutrición crónica, con el analfabetismo, con la exclusión de los por siempre excluidos. En todas esas experiencias -no hay que olvidarlo jamás- el poder popular fue un hecho, las mujeres mejoraron sustancialmente su condición de eternas oprimidas, no hubo niños de la calle, el deporte y la cultura pasaron a ser política de Estado, y los logros científicos (Premios Nobel a granel) brillaron rutilantes.
Ningún país que fue intervenido con planes neoliberales (léase: capitalismo despiadado sin anestesia) logró algo de esto; por el contrario, en todos ellos (tanto en el opulento primer mundo como entre los pobres del Sur) creció alarmantemente la pobreza, aunque hubiera supermercados abarrotados de productos maquilados en el Tercer Mundo.
Pero hoy, dos décadas y media después del grito de guerra proferido por Fukuyama y respaldado por el “No hay alternativas” de la dama de hierro, Margaret Tatcher, la realidad nos muestra una cara bastante distinta a la paz y felicidad planetarias. El capitalismo creció, sin duda, pero a condición de seguir generando más pobreza y devastando el planeta. La riqueza se reparte cada vez en forma más desigual, con lo que puede decirse que, si algo creció, es la injusticia. Y las guerras no sólo no han desaparecido sino que pasaron a ser un elemento vital en la economía global.
De hecho, en la dinámica de la principal potencia -Estados Unidos- son su verdadero motor: ocupan alrededor de un cuarto de todo su potencial y definen su estrategia política, tanto en el plano interno como internacional.
Dos décadas y media después, la realidad muestra una cara bastante distinta de la paz y la felicidad planetarias. El capitalismo creció, pero a condición de seguir generando más pobreza y devastando el planeta. Las guerras pasaron a ser el motor de la economía global, y las estrategias bélicas siguen dominando el panorama político mundial.
Peor aún: las estrategias bélicas siguen dominando el panorama político mundial, con la posibilidad de un enfrentamiento con armas nucleares como una circunstancia real, lo que suscitaría la peor tragedia para la Humanidad.
Por tanto: la historia no había terminado. ¿Podemos quedar impasibles ante tamaña estupidez intelectual? ¿No debemos reaccionar ante la fanfarronería académica y levantar nuestra voz? La historia sigue, y aunque la escriban quienes la ganan, ahí está devorando seres humanos, cambiando, transformándose continuamente, haciéndonos ver que, junto a la “oficial”, hay otra historia: la verdadera.
Después de algunos primeros años de impactante conmoción, tanto el campo popular como el análisis objetivo de los hechos fue emergiendo del estado de shock, y se hizo evidente que el momento de euforia de los grandes capitales era un triunfo coyuntural, pero no más que eso: un triunfo puntual (una batalla) en una larga historia que sigue su curso. ¿Por qué iba a terminar la historia?
“Siéntate al lado del río a ver pasar el cadáver de tu enemigo”, señaló hace 2 mil 500 años el sabio chino Sun Tzu en el Arte de la Guerra. Al parecer, él entendió mejor el sentido de la historia que ese moderno oriental americanizado, Fukuyama. La historia no termina.
Tras los desastres que ocasionó el retiro del Estado en la dinámica económico-social de tantos países -siguiendo las recetas impuestas, por supuesto de los organismos financieros internacionales de Bretton Woods (Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial)-, en esta ola neoliberal absoluta también hay gente pensante que reacciona. Este desastre -con éxodos imparables de inmigrantes desde el Sur hacia el Norte, niveles de violencia creciente y brotes desesperados de terrorismo- torna el mundo cada vez más problemático, más invivible. Y ahí aparece nuevamente Francis Fukuyama.
En realidad en el libro de 2004 citado inicialmente, Fukuyama no se desdice radicalmente de lo dicho años atrás, pero lo matiza, lo cual, en otros términos, no es sino expresión de una inconsistencia intelectual enorme. Un grito de guerra no es teoría. Y lo que años atrás se nos presentó como formulación seria y sesuda -que la historia había terminado- no pasa del nivel de pasquín barato de pueblito de provincia, mal redactado y peor pensado.
No hay en juego ningún concepto riguroso: sólo fanfarronería ideológica. Si luego Fukuyama debió apelar a esta revalorización del papel del Estado es lisa y llanamente porque la historia le demostró la inconsistencia del show propagandístico lanzado años atrás.
Tras algunos años de conmoción, tanto en el campo popular como en el análisis objetivo de los hechos, se hizo evidente que el momento de euforia de los grandes capitales era solo un triunfo coyuntural, pero no más que eso. La historia, lejos de terminar, sigue su curso.
Además, pone el acento en el Estado, y no en las relaciones estructurales que en él se expresan. El problema no consiste en si el Estado debe ser fuerte o débil: el problema sigue siendo las luchas de clases, la estructura real de la sociedad, de la cual el Estado es expresión. ¿Acaso terminaron las luchas de clases? Si así fuera, ¿por qué los centros de poder siguen almacenando armas y denostando al marxismo como su peor enemigo?
La historia no ha terminado porque la matriz misma del ser humano es eso: la historia, el devenir, el fluir. Ser y tiempo (historia), dijo Heiddeger. “No podemos bañarnos dos veces en un mismo río”, sentenció Heráclito de Efeso hace dos milenios y medio en la Grecia clásica. No se equivocaba: la historia pasa, fluye, no se detiene.
El capitalismo -exultante, victorioso, lleno de glamour y de gloria en la actualidad, pero que hace agua por doquier- es solo un momento de esa historia. Nada es eterno. Sí hay alternativas, habría que responder. En tanto haya injusticias, habrá quien levante la voz y se oponga a ellas, aunque hoy día se amarre la protesta, se criminalice y se intente reemplazarla por espejitos de colores. Esa lucha interminable es nuestra historia como especie.

Por Marcelo Colussi*

Especial para  Prensa Latina

ag/mc
*Catedrático universitario, politólogo y articulista argentino.

Cronica de la canallada contra Dilma

La crisis política y económica de Brasil amenaza la legitimidad de su democracia

Mark Weisbrot, CEPR

El 17 de abril, la cámara baja del Congreso brasileño votó la destitución de la Presidenta Dilma Rousseff, quien fue electa en 2010 y reelecta a finales de 2014. Fue un espectáculo pasmoso, en el que un diputado de derecha dedicó su voto al coronel que encabezó una unidad de la tortura durante la dictadura. Una de las víctimas de tortura de dicha unidad fue la propia presidenta.

La dedicatoria por parte del diputado fue un sombrío recuerdo de que Brasil se levantó de la dictadura hace apenas 30 años y que su democracia tal vez sea menos desarrollada de lo que mucha gente supone. Brotan de repente muchos recuerdos más, como hongos en un campo empapado por la lluvia. Las transcripciones de conversaciones telefónicas filtradas revelaron que los líderes de la iniciativa de destitución buscaban sacar a la Presidenta Rousseff con el propósito de frenar la investigación relativa a su propia corrupción. Esto llevó a la renuncia de tres ministros del nuevo gabinete nombrado por el presidente interino, Michel Temer. No obstante, 15 de los 23 ministros que este nombró originalmente estaban presuntamente bajo investigación, al igual que la mayoría del propio Congreso.

Seguidamente, el 2 de junio, el propio Temer fue condenado por violaciones en torno al financiamiento de campañas y se le prohibió postularse a cargos públicos durante ocho años. Surgían nuevos escándalos casi todas las semanas que involucraban a funcionarios interinos, todos ellos a favor del juicio político.

Aunque la corrupción exista en todos los partidos, incluso en el Partido de los Trabajadores (PT) de Dilma, la profunda ironía radica en que los funcionarios corruptos que trataban de derrocar su presidencia no han presentado cargos o pruebas de prácticas corruptas por parte de ella. En cambio, se le sometió a juicio político con base en una práctica contable que ha sido empleada por otros presidentes y muchos gobernadores. El 14 de julio, el fiscal federal asignado al caso llegó a la conclusión de que ni siquiera se trataba de un delito.

Pero la conclusión del fiscal parece haber sido ignorada y el miércoles el Senado votó la destitución definitiva de Dilma como presidenta. No es de extrañar que muchos brasileños consideran que el proceso entero sea un golpe de Estado — y no solo contra una presidenta sino contra la propia democracia. Se han visto protestas continuas desde la destitución, en ciertos casos desbordándose hacia los Juegos Olímpicos de Río.

Aunque los medios de comunicación brasileños e internacionales se hayan hecho de la vista gorda, la administración de Obama ha dejado claro para todos quienes lo quieran saber que Washington apoya el golpe contra Dilma. Esto se hizo evidente tan solo un par de días luego de la votación inicial de destitución, cuando un líder manifiesto del juicio político en el Senado brasileño, Aloysio Nunes, viajó a Washington y se reunió con Tom Shannon, el funcionario número tres del Departamento de Estado de EE.UU. Shannon, exembajador en Brasil y la persona más indicada en la toma de decisiones relativas a la política de EE.UU. hacia Brasil, dio a conocer el apoyo al juicio político por parte de Washington, solo por el hecho de sostener dicha reunión inmediatamente después de la votación en contra de Dilma. Para aclarar aún más las cosas, el 5 de agosto el Secretario de Estado, John Kerry dio una rueda de prensa conjunta con el canciller en funciones del gobierno interino, José Serra, en la que expresó su entusiasmo por “el primer paso de una nueva fase en la relación entre Brasil y Estados Unidos”. Si Washington fuera un observador neutro del golpe, nada de esto se hubiera dado.

Uno de los primeros actos del gobierno provisional fue nombrar un gabinete cuyos integrantes son todos hombres blancos de dinero, en un país con mayoría femenina y donde más de la mitad de la ciudadanía se identifica como negra/afrodescendiente o de raza mixta. Se encargaron luego de abolir el ministerio de las mujeres, la igualdad racial y los derechos humanos.

Dilma probablemente nunca hubiera sido vulnerable a semejante ataque si no fuera porque la economía está inmersa en su peor recesión en más de 25 años. El PT fue electo por primera vez en 2002, con el Presidente Lula da Silva al frente, y entre 2003 y 2013 la pobreza se redujo 55% y la pobreza extrema 65%. El crecimiento de la renta per cápita fue tres veces mayor que en el gobierno anterior, el salario mínimo real (tomando en cuenta la inflación) se duplicó, y la desigualdad de ingresos se redujo. El desempleo alcanzó mínimos históricos.

Pero hacia finales de 2010, el gobierno de Dilma inició una serie de medidas que frenaron la economía, justo cuando la economía mundial se estaba topando con vientos en contra. Un apretón en el presupuesto, una drástica reducción de la inversión pública y los aumentos en las tasas de interés en los próximos años finalmente empujarían a la economía a la recesión a principios de 2015. Bajo la presión de los grandes bancos y de la mayoría de los medios de comunicación (que durante mucho tiempo han sido acérrimos adversarios del PT), Dilma adoptó medidas de austeridad adicionales luego de su reelección en octubre de 2015. La recesión se acentuó.

Es evidente que el respaldo de Dilma a la austeridad fue un error. Para un país como Brasil, la limitación clave en cualquier programa de estímulo viene siendo la balanza de pagos: hace falta tener suficientes reservas en divisas para poder suplir el aumento en las importaciones mientras la economía vuelve a crecer. Sin embargo, Brasil cuenta con cerca de $ 370 mil millones de dólares en reservas internacionales, muy por encima de lo necesario.

No obstante, la ironía que impera es que el gobierno interino se propone redoblar la austeridad y los recortes en el gasto social y en la inversión pública. La justificación, como de costumbre, es que esto inspirará confianza en los inversores, a pesar de su impacto negativo en el crecimiento económico. Esta película la hemos visto mucho en los últimos años: por ejemplo, en la zona euro a partir de 2010.

Además, Brasil ya pasó por tiempos peores antes de que el primer presidente del Partido de los Trabajadores, Lula da Silva, asumiera el cargo en 2003. En los 22 años anteriores (1980–2002), el ingreso por persona apenas creció, ubicándose en tan sólo 4,3% durante todo el periodo. Fue un fracaso económico sin precedentes, especialmente si se le compara con los 20 años anteriores (1960–1980), en los que se tuvo un crecimiento acumulado superior a 120%. Si el nuevo gobierno no electo se compromete con la estrategia económica fallida de las “décadas perdidas”, puede que pase mucho tiempo antes de que la mayoría de los brasileños recuperen el nivel de vida que alcanzaron hace un par de años.

El escenario regional después de Dilma

Raúl Zibechi, La Jornada

La destitución de Dilma Rousseff por el Senado más conservador desde 1964 (año del golpe de Estado contra João Goulart) cierra el ciclo progresista que se inició con la asunción de Luiz Inacio Lula da Silva el primero de enero de 2003. Siendo Brasil el país más importante de la región y el que marca tendencias, estamos ante una inflexión irreversible en el corto plazo, donde las derechas conservadores imponen su agenda.

El panorama regional sudamericano aparece claramente dominado por la alianza entre el capital financiero, Estados Unidos y las derechas locales, que muestran un dinamismo difícil de acotar a corto plazo. Hay que remontarse a principios de la década de 1990 para encontrar un momento similar, pautado por el triunfo del Consenso de Washington, el auge del neoliberalismo y el derrumbe del bloque socialista.

Sin embargo, sería equivocado pensar que estamos volviendo al pasado, por más que algunos analistas crean que se están perdiendo conquistas. La realidad indica que la región camina hacia adelante pero, en lo inmediato, lo que tenemos enfrente no es la sociedad igualitaria y justa con la que soñamos, sino un inminente choque de trenes entre los de arriba y los de abajo, y luchas entre clases, razas, géneros y generaciones. Hacia ese desenlace va la humanidad, y ese es el futuro a mediano plazo que se avizora en la región.

En rigor, este panorama ya se venía perfilando desde hace varios años, cuando aún gobernaban los progresistas, por la creciente alianza de hecho entre las clases medias (viejas y nuevas) y los más ricos, en gran medida por el triunfo de la cultura consumista, despolitizadora y conservadora que impulsaron esos mismos gobiernos. Pero lo que importa, mirando hacia adelante, es el mentado choque de trenes.

Una nueva derecha se ha impuesto en la región. Una derecha que no tiene escrúpulos legalistas, que no está dispuesta a respetar los modos de las democracias, que pretende arrasar los sistemas educativo y de salud tal como los conocimos. En Brasil la nueva derecha ha puesto en pie el movimiento Escola Sem Partido, que ataca la educación pública, vapulea el legado de Paulo Freire y pretende controlar estrictamente a los docentes.

Habrá que volver con más detalle sobre este movimiento, que promueve la disociación entre educar (responsabilidad de la familia y la Iglesia) e instruir (transmisión de conocimiento, que es la tarea de los profesores). Si los proyectos de ley que ingresaron al parlamento fueran aprobados, una porción de los docentes podría ser sancionada por adoctrinamiento ideológico, por hablar de la realidad del país, ya que en las aulas, pregonan, no debe existir la libertad de expresión. En esa realidad no sólo entra lo político, sino incluso la violencia contra las mujeres. Apenas una muestra de lo que viene. Para comprender por dónde va la nueva derecha no hay que mirar atrás, o sea, el periodo de las dictaduras, sino a personajes como la primera ministra británica, Theresa May, quien asegura estar dispuesta a usar armas nucleares aunque le cuesten la vida a inocentes (The Guardian, 18/7/16). O como Hillary Clinton, que considera a Vladimir Putin el nuevo Hitler. No son declaraciones aisladas o fuera de contexto, es el estado de ánimo de las nuevas derechas, guerreristas, dispuestas a arrasar naciones enteras, como ya hicieron con media docena de países en Asia y Medio Oriente.

Para que haya choque de trenes tiene haber dos fuerzas antagónicas en disputa. Eso es lo que se viene perfilando en la región. Hemos recorrido las nuevas luchas estudiantiles y populares en Brasil (goo.gl/Bz9OBD), los movimientos que ganan protagonismo en Colombia (goo.gl/DfboIk) y las nuevas resistencias negras (goo.gl/GTQPzQ), entre otras.

A ellas deben sumarse la renovada fuerza del movimiento campesino en Paraguay; la resistencia al modelo soyero-minero en Argentina, y, en los últimos meses, al ajuste del gobierno de Macri; las importantes movilizaciones de las mujeres contra la violencia machista, como la realizada en Perú en agosto; la persistencia de los movimientos indígenas en Ecuador y Bolivia.

Se abren nuevas e imprevistas resistencias. En agosto hubo enormes movilizaciones en Chile, dos grandes marchas de más de un millón de personas contra el sistema privado de pensiones (Afp), y un cacerolazo, que anuncian el comienzo del fin de un sistema que fue la clave de la acumulación de capital en el régimen pospinochetista. Nueve de cada 10 jubilaciones son menores de 220 dólares, o sea, menos de 60 por ciento del salario mínimo, por lo que la población reclama el fin del sistema privado.

Lentamente se va abriendo paso entre los sectores populares la convicción de que la corrupción es sistémica, como el narco y los feminicidios, y que no importa si gobierna la derecha o la izquierda, porque las cosas seguirán más o menos igual. La prometida reforma educativa en Chile, que el Partido Comunista utilizó como argumento para abandonar la calle e ingresar al gobierno de Michelle Bachelet, se diluyó en las negociaciones con el empresariado y se sigue priorizando la enseñanza privada, como denuncia la nueva ofensiva estudiantil.

En esta etapa, el sistema no puede realizar reformas en favor de los pueblos, porque no tiene margen económico ni político. La economía funciona como una máquina que extrae, expropia y concentra los bienes comunes. La política se reduce a fuegos de artificio y deja paso, cada día con mayor evidencia, a la policía para dirimir los conflictos. La principal diferencia entre los colores que gobiernan es de velocidades en la aplicación de un modelo que no deja otra alternativa que la resistencia.

La destitución de Rousseff por un Senado infestado de corruptos podría ser la ocasión para reflexionar sobre la inconveniencia de seguir confiando en los mal llamados representantes, que están allí para devolver favores al capital, y apostar con mayor energía a la organización. Nadie lo hará por nosotros.

Tomado de Jaque mate al neoliberalismo

El sistema que anula a Occidente

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Al igual que he venido insistiendo en los kurdos estos últimos días entiendo el interés por Brasil, o por Venezuela, o por el golpe de los “cooperativistas” mineros en Bolivia. O por el acuerdo de paz en Colombia. Situaciones importantes, sin duda, pero sin la trascendencia de lo que está ocurriendo en Siria y sin tanta relevancia geopolítica. Dan para más de un análisis, pero no son relevantes más allá de la zona latinoamericana, que ya es bastante (por cierto, echo en falta una autocrítica de los llamados “progresistas” por cómo se ha llegado a ciertas situaciones).

Sin embargo, el mundo se está moviendo por otro lado, y muy deprisa. Ese movimiento tiene un eje que es sobre el que va a girar, inevitablemente, el siglo XXI. Ese eje es Eurasia. Cuanto más pronto los que se dicen gobiernos “progresistas” tomen conciencia de ello, más rápido comenzarán a perder su dependencia del imperialismo -cada vez más disminuido- y a ganar no sólo autonomía, sino independencia. No es una cuestión de deseo, sino que es ya una realidad. Ya hay instrumentos para ello y sorprende, por ejemplo, que nueve meses después de que esté en funcionamiento el Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (BAII) -una clara alternativa al FMI y, sobre todo, al Banco Mundial- sólo Brasil (cuando la presidenta era Dilma) se haya sumado al mismo de todos los países de América Latina.

Pues bien, este escrito tiene como finalidad recordar no sólo ésto, sino que tambiénhay ahora otro instrumento que permite anular por completo el chantaje occidental a los gobiernos y a los pueblos. Y este instrumento es el definitivo.

Id tomando nota de unas nuevas siglas: CIPS. Es un sistema chino que está anulando el poder de Occidente. No, no son armas convencionales; no son sistemas balísticos; no es un sistema de satélites. Son siglas económicas que están poniendo de rodillas a Occidente: es la traducción del Sistema de Pagos Interbancarios Transfronterizos. También se le denomina Sistema de Pagos Interbancarios de China, de ahí el nombre.

El CIPS es la alternativa china al gran poder occidental (no, no es la OTAN; ni tampoco el militarismo de EEUU) que se conoce como SWIFT, la Sociedad para las Comunicaciones Interbancarias y Financieras Mundiales, con el que Occidente estrangula a los pueblos cuando fallan todas las otras medidas de agresiones clásicas como las guerras y las sanciones.

El SWIFT fue la amenaza final que esgrimió a Occidente cuando vio que Irán no cedía a las presiones por su supuesto programa nuclear y que, de aplicarlo -y la amenaza fue de hecho un ultimátum-, habría provocado que Irán sólo pudiese comerciar con otros países a través de trueques. Irán tuvo que negociar. Fue la amenaza que Occidente vertió sobre Rusia tras la crisis de Ucrania, pero no se atrevió a ir más allá porque el poder de Rusia es mayor que el de Irán en todos los aspectos, especialmente el militar y eso son palabras mayores. También fue la amenaza que se realizó a Argentina para que cediese al pago que le reclamaban los fondos buitres y a lo que se negaba con firmeza el gobierno de Cristina Fernández.

Pero las amenazas de eliminar del SWIFT a Rusia e Irán fueron suficientes y estos dos países, junto con China, iniciaron la revuelta contra Occidente. Ahora ya comercian en sus propias monedas -un porcentaje aún pequeño, pero que crece cada año y daña de forma irreversible al dólar- y Rusia y China iniciaron el proceso para crear su propio sistema de pagos internacionales. China se ha adelantado a los rusos y ya ha puesto en funcionamiento el suyo.

Habéis leído bien: en funcionamiento. Es decir, el CIPS está operativo desde mayo y al mismo se han sumado ya 19 bancos chinos y extranjeros de forma directa y otros 176 bancos de todo el mundo de forma indirecta.Supongo que es fácil adivinar a qué países pertenecen esos bancos.

Occidente no puede parar su declive, por lo que tiene que hacer todo lo posible por acomodarse a lo nuevo que es, a su vez, su competidor y horadador de su hegemonía. China no quiere el enfrentamiento abierto, todavía y hasta que no alcance la paridad militar con EEUU (y está en ello), por lo que ha ofrecido a Occidente firmar un memorando de entendimiento entre el CIPS y el SWIFT. A Occidente no le queda otra que aceptar. La excusa es que así “se creará una gran red que permite a las instituciones financieras de todo el mundo enviar y recibir información sobre las transacciones financieras en un entorno seguro, confiable y estandarizado”.

El CIPS opera, por el momento, en yuanes. Es, por lo tanto, el principal instrumento del que se va a dotar el Banco Asiático de Inversión en Infraestructuras (BAII) y que ya ha ofrecido préstamos a varios países en esta moneda. Y como no se puede parar la historia y la decaída occidental es evidente para quien la quiera ver, Canadá anunció ayer su incorporación al BAII. Canadá ha entendido hacia dónde se decanta la historia. Los países latinoamericanos deberían hacer lo mismo, entender que cuando dejen de mirar hacia arriba, hacia EEUU, y comiencen a mirar hacia un lado, hacia China o Rusia -o ambas-, será más fácil combatir la injerencia estadounidense.

¿Por qué os cuento todo ésto? Pues para que os vaya sonando y porque ayer China dio otro paso desafiando a Occidente: vendió 500 millones de bonos en yuanes aplicando su derecho a usar su moneda, ya reconocida como divisa internacional por los Derechos Especiales de Giro del FMI. Y lo ha hecho un mes antes de que legalmente pueda ser así tras la reforma del sistema de cuotas y monedas (aceptando al yuan como divisa internacional) que el FMI se vio obligado a realizar el año pasado. Un desafío en toda regla que nadie se ha atrevido a criticar. Tal vez piensen que un mes no es nada, pero lo es todo. China marca territorio, de nuevo.

Y lo hace, además, porque los días 4 y 5 se va a celebrar la reunión del G-20 en Hangzhou. China quiere ponerse a la vanguardia de un mundo post-globalizado puesto que el documento provisional que será discutido en el G-20 habla de “defensa realista de la economía del libre mercado”, lo que pone de manifiesto que la era de hegemonía neoliberal ha desaparecido, y que “hay que enviar un mensaje muy claro de que se han entendido las preocupaciones de la gente sobre la globalización“.

China, por lo tanto, se adelanta y quiere dejar bien claro que ya no hay más unilateralismo ni se acepta la chulería occidental. Es un aviso a la economía del dólar, es un aviso al dólar como moneda de reserva mundial. Dice con ello, además, que va a tener un papel mucho más activo en la geopolítica que hasta ahora y en todos los aspectos: militar (como su reciente acuerdo con Siria) y económico. China está dejando bien patente que quiere ser “artífice y creador” de una “nueva globalización” en la que Occidente ya no será predominante, ni siquiera sus “valores” ni los instrumentos con los que ha venido dominando el mundo.

Sumad todos estos movimientos a la creación de una bolsa propia del oro, ya operativa; sumad a ello la decisión de Rusia de hacer algo parecido con el petróleo y tendréis elementos más que suficientes para comprender que el mundo ya se mueve con el eje euroasiático. Por ello, todo lo que estamos viendo por parte de Occidente no son otra cosa que intentos de evitarlo, y la guerra siempre está en sus premisas.

Pd.- No perdáis de vista las elecciones que habrá este mes en Rusia. Los movimientos de Putin para restablecer de forma progresiva el control del Estado sobre la economía son más que evidentes, pero el ritmo con que se desarrolle va a depender de los resultados de cada partido.

El Lince

Un huerto en casa

Desarrollo Sustentable
25/07/2016
Un huerto en casa te permite tener el control sobre los alimentos que consume tu familia

Hay personas capaces de obtener productos de calidad bajo los principios de la agricultura sostenible en una simple jardinera en una terraza. La Caja de Semillas ofrece un servicio de iniciación al cultivo ecológico destinado a niños y mayores.

Un huerto en casa te permite tener el control sobre los alimentos que consume tu familia
Desde una jardinera en una terraza hasta una parcela, cualquier espacio es bueno para tener un huerto propio y cultivar en ecológico, una práctica cada vez más extendida entre aquellos que necesitan o desean tener el control de lo que consumen.
Tan sólo hay que ser consciente del espacio y de lo que en él se puede cultivar y tener en cuenta la luz del sol -que ha de llegar a la planta en su estadio de crecimiento-, el grado de humedad, una tierra rica en nutrientes y la semilla apropiada a cada época del año.
Y si la finalidad es cultivar en ecológico, atender a un principio fundamental, el de evitar cualquier producto químico, porque “hay alternativas, y todas las plagas y enfermedades de la planta se pueden combatir con remedios
Acercar la horticultura a todos los públicos
Carlos Calvo es un empresario enamorado de la agricultura ecológica y en especial de los huertos urbanos, una manera de “acercar esta actividad a todo aquel que quiera cultivar sus propios productos en poco espacio”.
Junto a su compañero Juanjo Sánchez crearon ‘La Caja de Semillas’, un proyecto de iniciación al cultivo ecológico destinado a niños y mayores que pone a su disposición todas las herramientas necesarias para diseñar un huerto urbano con vocación didáctica.
“Existen otros productos similares en el mercado, pero se quedan en la venta de la semillas”, ha relatado; “nosotros hemos querido ir más allá y hemos creado una web que es una escuela de cultivo online”, en la que el usuario aprende lo que es un huerto urbano y se forma en agricultura ecológica.
Un huerto en cualquier espacio
Originariamente, un huerto urbano era un área no cultivada que ayuntamientos o particulares ponían a disposición del interesado para autoabastecerse de productos propios de huerta a cambio de un alquiler.
Sin embargo, el concepto ha evolucionado y hoy día “vale cualquier espacio”, y hay personas capaces de obtener productos de calidad bajo los principios de la agricultura sostenible en una simple jardinera en una terraza, ha reconocido Calvo.
La ‘Caja de Semillas’ oferta tres modelos diferentes, uno para terraza, otro para jardín y otro para huerta, e incluye distintas variedades de semilla de hortalizas, frutas o verduras, recipientes, herramientas, tierra, abono y una guía orientativa.
Se trata de productos orgánicos, reciclables y biodegradables; “queremos que nuestro impacto en la naturaleza sea mínimo y convertir a las personas en amantes de la agricultura y el cultivo con métodos sostenibles”, ha asegurado.
Un vínculo emocional
“Nos motiva ser capaces de crear vínculos emocionales entre las personas y la naturaleza y de transmitir la ilusión que tenemos nosotros”, ha señalado, y, “aunque no damos servicio de asesoramiento propiamente dicho, sí nos gusta resolver cualquier tipo de duda o curiosidad”.
Para Carlos Calvo, “las cosas son cíclicas, siempre ha habido huertos y estamos volviendo a eso, la gente se está cansando de comprar en grandes superficies y está volviendo a la idea de autoabastecerse, gastar menos dinero y saber que lo que come es más sano”.
Con un huerto propio “eres capaz de controlar todo el proceso”, ha insistido, y el esfuerzo tiene una recompensa; “no es lo mismo comerse una ensalada con lo que tú has cultivado que consumir una envasada, no hay color”, ha asegurado.
Carlos Calvo ha recordado que un buen agricultor ecológico no debe usar nunca productos químicos o que no sean naturales, porque existe alternativa para todo.
Por ejemplo, la tierra ideal es la compuesta por humus de lombriz y turba rubia, un buen método para combatir los hongos es aplicar yogur con agua a la planta y para ahuyentar a los caracoles lo mejor es esparcir junto a la planta trozos de cáscara de huevo.
Para todos los públicos
La web, activa desde hace dos meses, ha recibido visitas de personas “de todos los perfiles”, desde jóvenes hasta abuelos jubilados con necesidad de ocupar su tiempo o gente que de esta manera recuerda su juventud en el pueblo.
Por eso, ‘La Caja de Semillas’ trabaja ya en nuevos productos, con más variedades de semillas, orientadas a usos culinarios o medicinales, y un kit especial para niños.
Ecoportal.net
EFE Verde
http://www.efeverde.com/

¿Qué pasa en América Latina que tanto preocupa al Papa?

30 de junio digital

La Habana, 25 may (PL) ¿Qué está pasando en América que al papa Francisco le preocupa tanto?

Origen: ¿Qué pasa en América Latina que tanto preocupa al Papa?

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La Desigualdad

Los orígenes de la desigualdad

En 1754, hace más de 250 años, y veintidós años antes que Adam Smith publicara La riqueza de las naciones, la Academia de Dijon lanzó una osada pregunta y ofreció un premio para quien se atreviera a responderla: ¿Cuál es el origen de la desigualdad entre los hombres? ¿Es acaso la consecuencia de una ley natural?

El filósofo francés Jean Jacques Rousseau se interesó por el tema y en respuesta escribió su obra Sobre el origen de la desigualdad entre los hombres. En ella, Rousseau sostiene que la desigualdad social y política no es natural, que no deriva de una voluntad divina y que tampoco es una consecuencia de la desigualdad natural entre los hombres. Por el contrario, su origen es el resultado de la propiedad privada y de los abusos de aquellos que se apropian para sí de la riqueza del mundo y de los beneficios privados que derivan de esa apropiación. Ya en esa época, buscar respuestas a la desigualdad social era un tema central para las ciencias sociales. Y eso que en aquel tiempo la desigualdad social era mucho más reducida.

Es un siglo más tarde, con el creciente proceso de industrialización, que comienza a crearse una diferencia importante en los niveles de ingreso, cuya relación, a nivel de ingreso medio entre los países “pobres” y los países “ricos” llegó, a principios del siglo XX una proporción de 1 a 4, para pasar a principios de este siglo a una proporción de 1 a 30.

Ahora sabemos que hay más de 3 mil millones de pobres en el mundo (casi el 50% de la población) y que la mitad de ellos vive en la miseria. La medición de la desigualdad social nunca fue un tema prioritario a lo largo de todo el siglo XX. Ni el Banco Mundial ni el Fondo Monetario Internacional, ni la ONU ni la FAO mostraron interés en el tema. Este fenómeno, sin embargo, se ha acrecentado con la actual crisis económica, dando cuenta que los más pobres y los más débiles son las principales víctimas de estas crisis generadas por la codicia y el despilfarro de unos pocos.

No hace mucho que sabemos que la distribución de la riqueza es aún más desigual que la distribucipón de los ingresos. El 90% de la riqueza neta mundial está concentrado en Estados Unidos, Europa, Japón y Australia. Estados Unidos, con un 5% de la población mundial consume el 50% de toda la producción del mundo, mientras que India, con el 15% de la población mundial consume el 1% de la producción mundial. La diferencia es de 150 veces!.

La brecha entre ricos y pobres se ha multiplicado en los últimos 30 años, justamente por seguir las recetas del FMI y aceptar a ojos cerrados las premisas del modelo Neoliberal. Este sistema tiene la particularidad de aumentar la brecha incluso al interior de los propios países al generar nueva pobreza, y el caso más emblemático es justamente Estados Unidos, cuya linea de pobreza llega al 30% de la población.

La actual crisis ha instalado nuevamente este tema en el debate y una de las posibles soluciones keynesianas que se apliquen para paliar la grave coyuntura es elevar en forma escalonada el salario mínimo. Junto a esto habrá que destinar líneas de crédito especiales a los seguros de desempleo pues una caída mayor en la demanda puede hacer que se cumpla la nueva profecía de Robert Shiller de que la crisis puede correr por años.

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Este artículo fue publicado en febrero de 2008

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