Mesa de Análisis y Desarrollo

Espacio para el debate de las ideas, la reflexión y propuestas que apuestan al desarrollo

Rafael Correa Pragmático Estadista

 Acuerdo comercial con la UE: ¿Un mal necesario para Ecuador

Por Nestor Marin

af0e9-navidad-noche-de-los-pobres

Quito, 19 jul (PL) El reciente acuerdo comercial que firmaron Ecuador y la Unión Europea (UE) luego de siete meses de negociaciones viene a corroborar el pragmatismo que caracteriza al gobierno del presidente Rafael Correa en el plano económico.

Según el mandatario, economista de profesión y crítico acérrimo de los Tratados de Libre Comercio, el acuerdo con la UE es un mal necesario para el país suramericano.

De no cerrar el acuerdo, básicamente el banano, las flores o el atún podían perder mucha competitividad, y Europa es nuestro principal mercado no petrolero, explicó Correa poco después de que el ministro ecuatoriano de Comercio Exterior, Francisco Rivadeneira, sellara el convenio en Bruselas.

El jefe de Estado agregó que la posibilidad de perder las preferencias arancelarias que disfrutan esos productos ecuatorianos en el bloque europeo fue un elemento de presión que planeó todo el tiempo sobre las negociaciones.

Lo que pasa es que tenemos esa espada de Damocles, y hay que ser realistas y sensatos. A veces hay que arriesgarse para evitar un mal mayor, había asegurado Correa en su informe semanal de labores del 14 de junio pasado.

De perderse las preferencias arancelarias que disfrutan productos como el banano, el café y el camarón, alertó, el costo por concepto de compensación a los exportadores locales ascendería a mil 239 millones de dólares.

De acuerdo con Correa, quien consideró que el pacto comercial recién sellado es bastante conveniente para Ecuador, los negociadores locales establecieron determinadas líneas rojas para proteger el sistema de compras públicas, a la pequeña y mediana industria, y a los pequeños productores ecuatorianos.

Nosotros no creemos en el libre comercio, es lo más antihistórico que existe porque ningún país desarrollado lo ha practicado, pero sí creemos en el comercio para mutuo beneficio, aseveró el presidente ecuatoriano en declaraciones a una televisora brasileña.

Correa aseguró que incluso la parte europea le solicitó a Ecuador no divulgar algunos detalles de esos beneficios para no sentar un precedente en futuras negociaciones del bloque con otros países.

Tras admitir que la parte agrícola fue la más difícil de negociar, el ministro Rivadeneira apuntó, por su parte, que el acuerdo contempla herramientas y mecanismos necesarios para salvaguardar los intereses de los sectores productivos más sensibles.

Esa aseveración del funcionario, sin embargo, no convence a algunas organizaciones campesinas e indígenas que critican el acuerdo comercial con la UE.

Según sus detractores, el pacto amenaza la subsistencia de la agricultura familiar ecuatoriana, la cual representa el 88 por ciento de las unidades productivas agropecuarias del país, pues esos pequeños productores, aseguran, tendrán ahora que competir con el mayor productor de alimentos elaborados del mundo.

La UE es además el segundo mayor exportador de lácteos y de cerdo, y el tercer mayor exportador de aves de corral y de trigo, y mantiene subsidios anuales directos de alrededor de 28 mil 200 millones de euros, alertaron los campesinos ecuatorianos, quienes instaron al gobierno a revelar todos los pormenores del acuerdo.

La economista Magdalena León cuestiona, por su parte, la afirmación del gobierno de que el acuerdo es diferente al que ya tienen Colombia y Perú con el bloque de 28 países europeos, y que según ella, ya muestra efectos dramáticos en el sector agrícola de esas dos naciones vecinas de Ecuador.

En esa balanza, toda la rica agenda de soberanía y transformación económica contenida en la Constitución y otros instrumentos, así como la de integración alternativa, lucen huérfanas, carentes de poder, afirmó León en un reciente artículo titulado “Acuerdo con la Unión Europea: ¿Una capitulación inevitable?”

Estas preocupaciones del sector campesino y de algunos economistas se contraponen con el optimismo expresado por el empresariado local, que ve en el acuerdo la posibilidad de consolidar la presencia en el mercado europeo del banano, el camarón, el atún y otros productos ecuatorianos.

Con este acuerdo, el sector bananero incrementaría en un cinco por ciento las exportaciones, que bordean las 70 millones de cajas, comentó días atrás el presidente de la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador, Eduardo Ledesma, en declaraciones a la prensa local.

En términos igualmente positivos se manifestaron los representantes de la Federación Ecuatoriana de Exportadores, de Cámaras de Industrias del Ecuador, y el Comité Empresarial Ecuatoriano y la Federación Ecuatoriana de Exportadores.

ro/nm

TOMADO DEL GRANMA

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: